jueves, 24 de septiembre de 2009

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Náusea


Me gustaría llorar a raudales
y que el caudal de mis lágrimas
arrastrara todos los recuerdos punzantes.

Me gustaría negarme a mí misma,
y que la desmemoria se hiciera con el botín
de tantas desilusiones, tanta esperanza fallida.

Me gustaría flotar en el tiempo y el espacio
sin esperar nada, sin desear cosa alguna,
sin riesgo de amar efímeros constructos de mi mente.

Hoy, con la rodilla en tierra,
derribada, una vez más,
por el embate de la mentira,

sé que nada puedo
contra mí,
la náusea me invade.

© Magdalena Albero

martes, 22 de septiembre de 2009

Otoño


Ya no es posible encontrar frescor.
La vida a estas alturas ha sido agostada.
Solo quedan hojas secas
por el exceso de calor,
por falta de alimento, quizás

A veces crees en la primavera,
en el resurgir de la vida.
Pero no te equivoques,
será otra vida la que brote
no la tuya ni la mía.



© Magdalena Albero

viernes, 18 de septiembre de 2009

Distancia


Implacable él, confusos nosotros,
el tiempo se ha consumido
dando paso de nuevo a la distancia
que, otra vez, dominará
nuestros encuentros,
mis sueños,
tus celos,
tus sueños,
mis celos,
nuestros desencuentros.

© Magdalena Albero

sábado, 5 de septiembre de 2009

Una vez más


Me preparo una taza de café,
enciendo un cigarrillo
y me acerco a la ventana.


Permanezco indiferente
durante un buen rato
viendo el ir y venir de la gente.


De pronto, te veo
durante unos segundos,
entre la marea humana.


Percibo los latidos
en mis sienes
cada vez más acelerados.


Te presiento acercándote a mí,
siento tus manos sobre mis hombros,
tu aliento en mi cuello,


tu cuerpo pegado al mío,
tus dientes en mi oreja,
tus dedos en mi nuca.


Me giro,
buscando tus labios...


No estás.


Una vez más
mi deseo ha sido más fuerte
que la realidad.



© Magdalena Albero

viernes, 4 de septiembre de 2009

Una furtiva lagrima. Donizetti (L'elisir d'amore)




Una furtiva lagrima
negli occhi suoi spuntò,
quelle festose giovani
invidiar sembrò.
Che più cercando io vo?
Che più cercando io vo?

M'ama, sì, m'ama, lo vedo, lo vedo!

Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!
I miei sospir confondere
per poco ai suoi sospir!
I palpiti, i palpiti sentir,
confondere i miei coi suoi sospir!

Cielo, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Ah! Cielo, si può, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Si può morir...
Si può morir d'amor!



Libreto de Felice Romani

domingo, 30 de agosto de 2009

Lucha de amor



Una erupción volcánica
se gesta en mi interior;



por la luz,
por tu voz,
por la proximidad de tu piel,
la lava me recorre;



alcanza mis ojos
que clavo en los tuyos;



mis manos encendidas,
peregrinando por tu cuerpo,
despiertan al titán,
hasta ahora dormido en ti.



Emerge poderoso,
ante un alud de magma ardiente.



Se crece en su ataque,
y provoca un estallido
de inusual vehemencia,
al acercarse a la cima.



Sin temor a las llamas,
penetra en el cráter.



Después de instantes infinitos
de lucha sin cuartel,
consigue extinguir el fuego,
entregando a cambio su propia vida.





© Magdalena Albero



sábado, 29 de agosto de 2009

La ilusión y el tiempo

Cuánto de lo que somos
se lo debemos al tiempo
que, con su simple transcurso,
distancia lo ilusorio de lo cierto.

Cuán peligrosa es la ilusión
levantada a golpe de deseo,
que nos lleva a preterir la realidad
a los artificios de un mero señuelo.

© Magdalena Albero 2009

miércoles, 26 de agosto de 2009

Emulando a Pigmalión


Tal como la gota de agua con el tiempo
moldea la piedra,
aspiro a que, con la persistencia,
mi amor amplíe tu universo.
Desde hace años, los sabios
nos han enseñado que
el lenguaje conforma el pensamiento;
pero solo se desarrolla
a requerimientos de la necesidad.
Por tanto, nuestro pensamiento,
eso tan nuestro,
resulta depender de lo que nos rodea.
Y, por eso,
quiero modificar tu entorno, amor.
Donde hubo desapego,
quiero mostrarte la dulzura de la caricia.
Donde hubo des-precio,
quiero que sientas la valoración de los matices.
Donde hubo vergonzante negación del cuerpo,
quiero llevarte al éxtasis del amor corporal.

Solo después,
cuando disfrutes de un mundo sin confines,
si es eso lo que sientes,
dime que me amas.
© Magdalena Albero

domingo, 23 de agosto de 2009

Mi tristeza

Mi tristeza
es una delicada filigrana
tejida con la pérdida

de tantos a los que amé.

Mi tristeza,
se alimenta de la ausencia
de muchos de aquellos
en los que llegué a creer.

Mi tristeza,
tiene unos cimientos sólidos:
la convicción de que la hipocresía,
vence una y otra vez.

Mi tristeza,
tiende a crecer cada día;
demasiados vecinos hostiles
rodean mi frágil defensa:

la mentira, el desamor,
el cinismo, el desengaño...

hoy, para luchar, me falta el valor,
quizás mañana salga de ella.

Me acurruco, recuerdo, añoro....
me entrego al agridulce sabor
de mi tristeza.

© Magdalena Albero